Somos tan raros.
Estoy convencida de que si hubiera sido posible seguiríamos ahí, parados, mirándonos, mirando, estorbando a todos los demás pero seguros de que pertenecíamos ahí.
Eres como yo.
No había nada de que hablar pero todo pareció tener importancia en ese momento, estoy sonriendo solo de recordarlo, cuánto te quiero, ¿tienes idea? me gusta verte reír, y me gusta que me mires, me gustan tus orejas, ya lo sabes, me gusta tu lengua, sé que suena raro o indecente, pero solo tú comprenderías a lo que me refiero, esto suena a que me gustas, y pensarlo me hace sonreír, y me hace sentir tonta, y te extraño, porque también querría seguir ahí parada contigo. No puedo creer que no te haya pedido un abrazo, pero tengo que decir que tu beso me sigue derritiendo, y es que creo que alguna vez te lo dije, es diferente que te den un beso en la mejilla a que choquen la mejilla contigo, sigo sonriendo, eres hábil, tengo que reconocerlo.
Me acabas de mandar un mensaje "Está supernova en la red o:", reí, no sé cómo eres tan libre de decir cosas, de decirme cosas, pero me gusta.
Acabo de darme cuenta que escribo en primera persona dirigida a una segunda, y la segunda eres tú, son como las cosas que no puedo decirte, por mucho que me muero de ganas.