Y ahí estuviste, y ahí estuvimos, viejos amigos, mismas bromas, mismos tonos, mismas ropas, sin ningún beso, y ahí estuve extrañándote al día siguiente.
Esto no se acaba.
Me faltó preguntarte y salir de la duda cuando te dije que te extrañaba, ¿tú no me extrañas?.