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miércoles, 26 de diciembre de 2012
Es como mirar a todos los estudiantes y preguntarse quién tiene el corazón roto ese día, o si serán capaces de afrontar tres exámenes o el análisis de un libro con eso. O preguntarse quién le rompió el corazón. Y preguntarse por qué. Especialmente desde que sé que si hubiera ido a otro instituto, la persona que tuviera el corazón roto habría tenido el corazón roto por otra persona, entonces ¿por qué tiene que ser tan personal? Y si yo fuera a otro instituto, no habría conocido nunca a Sam ni a Patrick ni a Mary Elizabeth ni a nadie excepto a mi familia.